
Software de servicio · Restaurantes
El cliente entra.
Y ya sabemos quién es.
Sistema de servicio para restaurantes medianos y grandes: cuando el cliente cruza la puerta, el equipo ya sabe quién es, qué pide siempre y qué hay que compensarle de la última visita. Hostess, anfitrión y gerente trabajan sobre el mismo piso en vivo, y ninguna mesa se cierra sin cumplir su ciclo completo.
Tu radar
5 mesas · Lomas de Angelópolis
- T2Regina Sandovalsocio4 personas6′ en mesaBienvenida pendiente
- B2Walk-in2 personas8′ en mesaBienvenida pendiente
- M7+M8Grupo Ibarra8 personas58′ en mesaSeguimiento pendiente
- M5Familia Martínez2 personas52′ en mesaChori Club pendiente
- M2Ernesto Reséndizsocio3 personas34′ en mesaTicket por validar
RADAR DEL ANFITRIÓN · DATOS DE DEMOSTRACIÓN
- 19
- Pantallas del sistema
- 3
- Roles en un mismo piso
- 1
- Datos que llena el cliente
- 3 candados
- Ninguna mesa cierra sin ellos
No es software de mesas
Quien elige estos restaurantes no viene por la comida.
Viene por cómo lo tratan.
Gastromind convierte la hospitalidad en un sistema. La hostess sienta desde el plano real del local —zonas, mesas, sillas, reservas y lista de espera— y esa mesa aparece en el celular del anfitrión en el mismo segundo, ordenada por lo que le falta. El anfitrión llega con la ficha completa del comensal: cuántas visitas lleva, qué pide siempre, con cuánta gente viene y si la última vez esperó treinta y cinco minutos por cocina. Cada mesa recorre el mismo ciclo obligatorio —bienvenida oficial, seguimiento a mitad de servicio y cierre con candados— y el alta al club de socios se pide en el único momento del servicio que funciona: después del postre y antes de la cuenta, con un solo dato. Arriba, el dueño ve lo que justifica la mensualidad: tasa de alta por anfitrión, porcentaje de mesas identificadas y lo que gasta una mesa conocida frente a una anónima. Diseñamos la identidad completa de la marca, el sistema de diecinueve pantallas con sus tres roles y el club de lealtad que nace del propio servicio.
«Que se sientan en casa y que sientan que los conocen.»
Esa es la promesa que el restaurante ya hace en voz alta. es lo que la sostiene una noche llena, con quince mesas al mismo tiempo y una hostess que acaba de entrar al turno.
La ficha que cambia la noche
Llega a la mesa sabiendo que en junio esperó 35 minutos.
Nombre, visitas, lo que pide siempre, con cuántas personas viene y qué quedó pendiente de la última vez. El anfitrión no improvisa ni pregunta lo que el restaurante ya debería saber: llega con el contexto entero y compensa antes de que el cliente lo mencione.
Lo que se anota hoy en el cierre es la ficha con la que se recibe esa mesa la próxima vez. La memoria del restaurante deja de vivir en la cabeza del capitán que lleva ocho años ahí.
- Pendiente de la última visita. 12 jun: esperó 35 min por cocina. Se fue sin queja pero el mesero lo anotó. Compensar hoy.
- Lo que pide. Chori clásico · sin picante · Malbec de la casa.
- Cómo viene. Casi siempre 4 personas. Terraza si hay lugar.
- Cumpleaños. 2 de noviembre
FICHA DEL COMENSAL · DATOS DE DEMOSTRACIÓN
El ciclo de una mesa
Cuatro momentos obligatorios. Ninguno se puede saltar.
El buen servicio deja de depender de quién esté de turno. Cada mesa recorre el mismo camino, y el sistema no la deja cerrar hasta que el camino está completo.
Mesa en servicio
M5 · Familia Martínez
2 personas · 52 min · Instagram
Candados de cierre
- !Seguimiento de mitadObligatorio antes de cerrar
- !Encuesta del anfitriónToda mesa cierra con encuesta
- !Chori Club resueltoGenerado / no quiso / sin oportunidad
CIERRE CON CANDADOS · DATOS DE DEMOSTRACIÓN
Generado
El comensal se hizo socio en esa mesa.
No quiso
Se le ofreció y dijo que no. También cuenta.
Sin oportunidad
La mesa se fue con prisa. Se anota, no se esconde.
Las tres salidas son el diseño. Si solo existiera «generado», el equipo aprendería a mentir; con las tres, la fidelización deja de ser una buena intención y se vuelve un número que se puede leer por anfitrión y por turno.

ESTACIÓN DE LA HOSTESS · PANTALLA REAL DEL SISTEMA
El piso, en vivo
La hostess sienta una mesa y el anfitrión ya la tiene en el bolsillo.
La noche está escrita antes de que abra la puerta: seis reservas, cuatro por llegar, y cada nombre entra con su historial pegado —socio, visitas acumuladas, mesa apartada y el pastel de cumpleaños que hay que sacar a las nueve y media. La misma estación guarda el piso vivo, la lista de espera y el plano del local de verdad, con sus zonas, sus mesas y hasta la maceta de la esquina. Todo lo que pasa en la entrada aparece en el celular del anfitrión en el mismo segundo, sin que nadie tenga que avisarle.
Tres letras bastan
«Martines» encuentra a José Ángel Martínez en la puerta.
Reservas y espera
La agenda del día y la fila, con aviso de «tu mesa está en cinco minutos».
Mesas que se juntan
Un grupo de ocho ocupa M7 y M8 y sigue siendo una sola cuenta.
Tres roles, un piso
Tablet en la entrada, celular del anfitrión, escritorio del gerente.
El club que nace del servicio
El cliente no llena formularios. Solo dice su WhatsApp.
A este cliente le da flojera dar datos. Por eso el alta la ejecuta el anfitrión, en el único momento del servicio con crédito emocional y sin prisa: después del postre y antes de la cuenta. El carnet llega por mensaje y la próxima visita ya se cuenta sola.
WhatsApp del comensal
222 418 6603
Nombre, mesa y visita ya los tiene el sistema.
Un solo campo. El cliente no llena nada.
Carnet de socio
Chori Club
Ernesto Reséndiz
CHC-0427 · SOCIO DESDE 2025
34
Visitas en 12 meses
«La Chori no tiene clientes, tiene hinchas.»
Riquelme
10 visitas
Beneficios para los que siempre están
Messi
20 visitas
Más beneficios, más experiencias
Maradona
30 visitas
El máximo nivel del club
«No es por puntos. Es por lealtad.»
Lo que justifica la mensualidad
Cada número contesta una pregunta que el dueño ya se hace.
No hay «total de comensales»: a nadie le cambia la noche saberlo. Sí está el número que cierra la conversación de precio, el que compara lo que gasta una mesa conocida contra una anónima.

$1,553 deja la mesa que el sistema reconoce. $1,268 la que entra sin nombre.
Misma carta, misma noche, veintitrés por ciento de diferencia. Debajo está el número que ordena al equipo: la tasa de alta por anfitrión solo cuenta las mesas que llegaron sin identificar, porque las que ya eran socios no son mérito de nadie.
TABLERO DEL GERENTE · 34 MESAS CERRADAS · PANTALLA REAL DEL SISTEMA
La marca
Un cerebro que también es una flor de fuego.
El restaurante que compra lo googlea esa misma noche. La marca tenía que sostener esa mirada: un símbolo que mezcla la cabeza y el fuego de la parrilla, un fondo profundo que hace ver apetecible el gradiente y una regla que se lee sola.
Rosa claro
#DFA6C8
Coral
#EE8F84
Naranja
#F3A05B
Crema
#F2E6DB
Fondo oscuro
#070118
Regla de marca. Se resaltan la A y la I del wordmark, como referencia sutil a AI.

Lo que construimos
Un sistema, tres puestos de trabajo.
Tablet en la entrada, celular del anfitrión y escritorio del gerente, mirando el mismo piso y los mismos datos.
Piso vivo con el plano real del local: zonas, mesas, sillas y mobiliario
La mesa que sienta la hostess aparece en el celular del anfitrión en el mismo segundo
Ficha del comensal: visitas, lo que pide siempre, cómo viene y cuánto gasta
Alertas abiertas: lo que quedó pendiente la última visita se compensa hoy
Identificación en la puerta con tres letras, tolerante a acentos y erratas
Reservas del día y lista de espera con aviso de mesa lista
Ciclo del anfitrión: bienvenida oficial, seguimiento de mitad y cierre obligatorio
Candados de cierre: ninguna mesa cierra sin seguimiento, encuesta y club resuelto
Alta de socio con un solo dato, el WhatsApp: el cliente no llena nada
Club de lealtad por restaurante con niveles, carnet digital y pase de wallet
Tablero del dueño con tasa de alta, mesas identificadas y ticket conocido contra anónimo
Canal de origen cruzado con recurrencia para saber en qué pauta vale la pena gastar
¿Tu operación también depende de que alguien se acuerde?
Diseñamos marca, producto y sistema para negocios donde el servicio es lo que se vende.